La biodiversidad de Chiapas da al fotógrafo múltiples oportunidades para captar escenas increíbles, y algunos rincones, como Boca el Cielo, se constituyen en un paraíso. Su naturaleza pródiga es fuente de inspiración para artistas de diversas disciplinas. Poetas, pintores y fotógrafos pueden encontrar aquí suficientes motivos para expresarse. Roberto es un buen ejemplo de ello. Un día, después de leerme sus poemas, me pidió que con mis fotografías los ilustrara y aunque comprendí el reto, acepté con gusto compartir su pasión.